OpenAI lanzó ayer GPT-6.1 Terra, un modelo enfocado en computer use (el modelo controla pantalla, llena formularios, navega apps) que cuesta $1 por millón de tokens de entrada y $5 por millón de salida — la mitad de lo que cobraban GPT-5.6 Terra y GPT-6.1 Sol — y que, según los benchmarks propios de OpenAI, completa tareas más de 3 veces más rápido que GPT-6 Astra y GPT-6.1 Sol. Ya está disponible para usuarios Plus, Pro, Enterprise y Edu en ChatGPT Work y Codex, y vía API como gpt-6.1-terra.
El titular fácil sería "salió un modelo nuevo". El titular que importa para quien vende automatización con IA es otro: el costo por tarea de un agente que opera una computadora — llenar un form, armar una propuesta, editar un video, leer un plano técnico — acaba de caer de forma brutal. Eso no es un detalle de producto, es un cambio en la economía de lo que es viable ofrecerle a un cliente hoy.
No es un anuncio aislado. Lleva meses de carrera entre OpenAI, Anthropic y Google por el mismo terreno: modelos que no solo responden texto, sino que operan software como lo haría una persona — clicando, llenando campos, leyendo lo que hay en pantalla. Hasta ahora esa carrera se había medido casi siempre en "qué tan bien lo hace el modelo". Con Terra, OpenAI decide competir explícitamente en "qué tan barato y rápido lo hace" — y publica la comparación directa contra Claude Opus 5.5 para dejarlo claro.



